domingo, 13 de mayo de 2018

Sesión Arroyo Grande en El Seibo indignada por pretensiones de despojar de terreno familia que donaron solar dónde hoy se encuentra la capilla de la comunidad. Acusan de la trama a diácono supuestamente con respaldo de un sacerdote.

Sumérgido Mercedes
Arroyo Grande El Seibo.
Decenas de testimonios recopilados por Al Amanecer con Jochy en la Sesión de Arroyo Grande de este Municipio El Seibo, muestran la indignación con que los residentes en esa comunidad observan el atentado que a juicio de éstos,  encauza el diácono Lucas Mejía de la Iglesia Católica de Arroyo Grande, presuntamente respaldado por el Padre Marcelino, Sacerdote de la capilla católica en ese lugar.

Residentes de allí indican que hace más de 25 años que la familia Mercedes donó a la Iglesia Católica los terrenos en donde hoy se encuentra ubicada la capilla de la comunidad, de buena voluntad y con un evidente amor a la obra de Dios, la referida familia otorgó un amplio solar en donde se construyó el templo cuyo terrero en su derredor, hoy es origen de debate y que pudiese degenerar en una tragedia múltiple, pues según miembros de la familia donante de los terrenos, la familia mercedes, las supuestas intenciones del referido personaje que ostenta el cargo de diácono en la referida congregación religiosa, y que de acuerdo a la familia mercedes así como de decenas de personas del paraje La Sabana, Mejía, insubordinado a la jerarquía eclesiástica representada allí en la persona del "Padre Marcelino" Sacerdote de la congregación, insistentemente hace indicios de arrebatar unas 4 tareas de tierra que bordean el referido templo, a la familia que otrora donó el solar dónde este se encuentra.

Sumérgido Mercedes, nieto de Leopoldo Mercedes quien donó el hoy solar de la iglesia, y uno de los propietarios del terreno del que pretenden despojarlos, aseguró que hace algún tiempo, Lucas le propuso comprarle el terreno hoy en cuestión, supuestamente para sembrar aguacates, y que tras la negativa de éste de ceder a venderle los mismos, el diácono ha intentado por todas las vías de asirse de esa tierra, sólo que ahora, supuestamente maquilla sus intenciones con la pretensión de hacer creer que sólo le interesa ampliar el patrimonio o terreno de la iglesia.


En un trozo de su obra magistral “Los Funerales de La Mamá Grande”, el celebre escritor colombiano Gabriel García Márquez titula "En este pueblo no hay ladrones" ojalá y podamos afirmar lo mismo en el caso del que hoy les escribo, pues ni Las Intermitencias de La Muerte del célebre y nobel escritor español José Saramago, me es tan difícil de comprender como este asunto, sí, me es incomprensible que un ser humano que dentro de su patrimonio tiene miles de tareas de tierra, aparentemente de forma imperativa, vil y abusiva pretenda despojar a pobres, pobres campesinos y pobres económicamente hablando, de lo único que tienen y que les fue heredado de sus progenitores, pobres que por su buena voluntad y decisión hicieron lo que el referido diácono, a pesar de ser millonario de metros de terrenos ubicados en la misma sesión dónde está la iglesia católica de Arroyo Grande, nunca ha hecho, donarlo, donarlo para que los que allí buscan de Dios a través de la fe católica, puedan tener un templo bordeado de un amplio terreno como el que Él tiene la capacidad económica de aportar.

 
Este espacio comunicacional: Al Amanecer con Jochy, hace un llamado responsable y claro a la jerarquía católica dentro de la cual se encuentra el manejo  administrativo de la Capilla de Arroyo Grande, a tomar carta en el asunto, pues el disgusto que evidencian los feligreses católicos de la comunidad y congregación es tan amplio y cuasi generalizado, que hombres y mujeres que gozan de mucho respeto y honra dentro del espectro social y católico en ese sitio, han llegado al punto de referir que la iglesia católica no está para buscar terrenos; sino almas para Dios en donde se encuentre, pronunciamientos con los que nosotros estamos conteste, pues esa nunca ha sido la política de trabajo de la Santa Iglesia; sino propiciar un ambiente de armonía y paz entre los ciudadanos de las comunidades; política de trabajo que aparentemente le importa un bledo al referido diácono y que el Padre Marcelino debe explicar su posición al respecto, pues no solo la totalidad de los sacerdotes católicos incluyendo los de la orden de los dominicos que ejercen sus labores pastorales en esta provincia El Seibo jamás se han visto envueltos en situaciones tan de mal gusto como esta, sino que también es evidente que el Obispo Gregorio Nicanor Peña Rodríguez quien magistral y piadosamente ha venido dirigiendo la diócesis de la Altagracia por casi catorce (14) años, no es un líder religioso conflictivo y que tampoco tolera vagabunderías como la que se está suscitando en la comunidad de Arroyo Grande; todo lo contrario, Peña Rodríguez ha dado muestra de ser un hombre que inspira armonía entre sus colaboradores y respeto y paz hacia el cuerpo de Dios que es la iglesia.

Por: Jochy Hernandez

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